Estación de clasificación B.PRO BASIC LINE: más estructura para el día a día en el comedor

Conforme a las normas, sostenible y pedagógica: la estación de clasificación BASIC LINE

La nueva normativa de la UE obliga a las organizaciones a reducir los residuos de una manera medible. Al mismo tiempo, la escasez de personal y el derecho a las guarderías de jornada completa agravan la situación de la alimentación en guarderías y escuelas. Una solución: la nueva estación de clasificación BASIC LINE de B.PRO.

Con el derecho legal a guarderías de jornada completa a partir de 2026, el número de comidas en muchas guarderías y escuelas aumentará significativamente. Muchos centros se enfrentan al reto de proporcionar a más niños los mismos recursos de espacio y personal y, al mismo tiempo, organizar los procesos de forma que sigan siendo comprensibles para los niños y fiables para los equipos.

Cómo reestructura la estación de clasificación el proceso de recogida

El proceso es deliberadamente sencillo y sigue una coreografía adaptada a los niños. La bandeja se coloca primero sobre la cubierta resistente. A partir de ahí, la estación guía el proceso paso a paso: Los restos de comida, los materiales reciclables y el papel tienen aberturas claramente reconocibles y, en función del modelo, también se incluye la clasificación de cubiertos.


Los pictogramas actúan como pequeñas señales de guía para proceder sin que nadie tenga que explicar dónde va cada cosa. «Hemos diseñado la estación desde la perspectiva del niño», subraya Patrick Hilpp, responsable de gestión de productos. «Debe orientar sin que nadie tenga que intervenir».


Las posiciones de inserción claramente definidas garantizan la trazabilidad de la clasificación, un aspecto clave cuando haya que documentar y comprobar la separación de residuos en el futuro.


El trasfondo es la Directiva marco sobre residuos (UE) 2025/1892, que establece objetivos de reducción vinculantes: para 2030, los residuos alimentarios en escuelas, hogares, comercios y servicios de catering deben reducirse en un 30 % per cápita, y en un 10 % en la industria de transformación. Al mismo tiempo, aumentan los requisitos para la recogida selectiva de materiales reciclables. Para las instituciones, esto significa mejorar de forma específica los procesos de clasificación y reducir los errores de clasificación. La estación de clasificación BASIC LINE crea las condiciones prácticas para ello.

La clasificación como proceso de aprendizaje: el beneficio pedagógico

Cualquiera que vea la estación de clasificación BASIC LINE en funcionamiento la reconocerá al momento: no es solo un mueble funcional, sino una herramienta pedagógica. Los niños y niñas se orientan por los símbolos, repiten los pasos a diario y desarrollan una rutina. Para muchos, el momento de la clasificación es una pequeña sensación de logro, un signo visible de independencia. La estación de clasificación crea un marco en el que los niños asumen responsabilidades, interiorizan procesos y no solo oyen hablar de sostenibilidad, sino que la experimentan, también en relación con los residuos alimentarios. «Los niños aprenden por qué sus acciones son importantes», comenta Patrick Hilpp. «Es una adquisición de competencias que repercute mucho más allá del comedor escolar».

Qué ha mejorado para los equipos de cocina y limpieza

Especialmente en tiempos en los que los recursos de personal están bajo presión, es importante minimizar las fuentes de error y los trayectos. Los recipientes de desperdicios de la base son de gran volumen, extraíbles individualmente y se colocan con precisión bajo los ejes respectivos mediante rieles de guía. Los residuos acaban donde deben: sin necesidad de cambiarlos de recipiente ni de volverlos a clasificar.


Las puertas abatibles cerradas por el lado del usuario mantienen la zona ordenada, protegen los recipientes contra un acceso no autorizado y garantizan una imagen de conjunto despejada. La estación de clasificación BASIC LINE se complementa a la perfección con un carro de servicio o un carro de recogida de bandejas, que pueden utilizarse para transportar la vajilla, los vasos y las bandejas de forma rápida y compacta a la zona de lavado de vajilla tras el proceso de clasificación.

Por qué son cruciales la variedad y el diseño de los modelos

La estación de clasificación BASIC LINE está disponible en altura normal (900 mm) y en la versión Kids para peques (750 mm), para optimizar ergonómicamente el flujo de trabajo tanto en guarderías como en escuelas. La posibilidad de elegir de una a tres contenedores de desperdicios permite adaptarse a distintos requisitos de clasificación, desde la simple separación de residuos/material reciclable hasta fracciones diferenciadas como papel o servilletas. El mundo de colores de B.PRO refuerza la estructura: los colores facilitan la orientación y pueden utilizarse conscientemente para guiar a los grupos.


La pared trasera o el reborde opcionales complementan el sistema en la parte trasera y garantizan que la estación parezca visualmente cerrada, que los residuos no caigan detrás del mueble y que la lógica de clasificación permanezca clara para los niños.

Estación de clasificación B.PRO BASIC LINE: más estructura para el día a día en el comedor

Conclusión: la estructura como clave del éxito en la vida cotidiana del comedor escolar

La estación de clasificación BASIC LINE combina funcionalidad, pedagogía y sostenibilidad en un solo módulo. Facilita las cosas a los niños, alivia a los equipos y ayuda a los centros a cumplir los requisitos legales y las normas internas de calidad en igual medida. Para los centros, el resultado es una solución que puede integrarse perfectamente en los conceptos existentes, que crea seguridad en la planificación y que refuerza visiblemente la práctica moderna y profesional de los comedores escolares.


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